La crisis del periodismo es innegable, cada día vemos como medios consolidados cierran, pero cuando una puerta se cierra otra se abre y también estamos asistiendo a un momento de transición en que unos caen y otros nacen con nuevas ilusiones y ganas de hacerlo mejor que sus predecesores

El País acaba de ejecutar un ERE en el que 129 profesionales han sido despedidos, entre los que hay veteranos con más de 30 años de experiencia, periodistas de El Mundo, Cinco Días, Telemadrid, RTVE o Canal Nou , entre otros, han compartido el mismo destino.

En los últimos dos años hemos visto el cierre de decenas de cabeceras como Metro, ADN, Soitú  o Público con sus consiguientes despidos y la unión de estos a los miles de periodistas que ya engrosan las listas del INEM nada más salir de la facultad, muchos, sin haber tenido la oportunidad si quiera de haber disfrutado de un contrato de becario precario.

La prensa escrita ha generado un nuevo comprador de periódicos que no decide su cabecera en función de su línea editorial, ni la calidad de sus informaciones, sino que su elección se basa en lo que le regalen y ni siquiera lee lo que compra.

Parece claro que ser periodista no es la mejor elección, pero aún así las universidades españolas gradúan a más de 3.000 periodistas al año.

Mismo periodismo, distinto soporte

Con el panorama actual, es tentador bajar los brazos y dejarse llevar por los eslogans “El periodismo no tiene futuro”, “La prensa ha muerto”, pero eso son frases vacías contra las que aún podemos luchar.

En el periodismo también hay motivos para el optimismo, no todo está perdido y hay posibilidades de buscar tu propio futuro y encontrar modelos de negocio en Internet que te permitan trabajar en lo que te gusta y ganarte la vida con ello.

Internet y las redes sociales han permitido la democratización de la información, pero también de los medios. En la red da igual tu tirada o la historia que te ha llevado a este punto, un nuevo medio puede luchar contra grandes cabeceras, si no en igualdad de condiciones, sí con muchas posibilidades de ganar si usa bien sus armas.

La tecnología es muy barata, y ya no hace falta tener un gran capital para poner en marcha un negocio, el talento y las ganas de hacer cosas nuevas que se adapten a los nuevos lectores y soportes son las armas con las que contamos los periodistas que no hemos conseguido una oportunidad, pero podemos buscarla por nosotros mismos.

Innovar es la solución

En los últimos meses han nacido nuevos proyectos que demuestran que el periodismo SÍ tiene futuro, y que los principios que se estudian en las facultades SÍ pueden llevarse a la práctica.

InfoLibre es una nueva propuesta informativa que acaba de nacer y que se define a sí misma como independiente, profesional, libre, de calidad, honesta, comprometida y participativa.

Materia, una nueva web de noticias de ciencia, medio ambiente, salud y tecnología, que está online desde julio de 2012 y que se creó bajo la Licencia creativecommons, regalando una información de alta calidad para que pueda ser compartida.

En Valladolid un grupo de profesionales ha dado vida a últimoCero. Un proyecto que aún está por despegar, pero que comienza con una auténtica declaración de intenciones “Que nadie pueda decir que no lo intentamos. Que no quisimos desmenuzar los porqués para contárselos a la sociedad a la que servimos. Que no fuimos periodistas.”

La Revista Mongolia, creada por el ex director de arte de Público en la que se mezcla el humor con la investigación vende en torno a 20.000 ejemplares mensuales y aunque los  trabajadores empezaron sin cobrar, ya están empezando a obtener beneficios gracias a los bajos precios de las rotativas paradas por la bajada de tiradas y el cierre de periódicos.

Estos son tan solo algunos ejemplos, porque cada día hay más periodistas lanzándose al vacío y empezando nuevos proyectos, que saldrán bien o mal, pero nadie podrá acusarles de no haber intentado ejercer su vocación.

Transformación

Estamos en una época de cambios y veremos cómo cabeceras que creíamos imprescindibles caen, como ya ocurrió en los 70´s cuando por ejemplo El País, desbancó a “Ya” o a “Informaciones” que eran los líderes de la prensa en ese momento.

Todo está cambiando, pero si hay algo que permanece inmutable es la vocación de quien realmente quiere ser periodista, quien quiere trabajar siguiendo unos principios y contando a la gente lo que no suelen contarle, no lo que quieren que escuchen los que manejan el mundo a su antojo.

“El periodismo es el mejor oficio del mundo” decía Gabriel García Márquez y estoy totalmente de acuerdo con él, pero hoy está claro que hay que trabajar mucho para lograr ejercerlo en unas condiciones dignas.

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