¿Cuántas veces habéis quedado con un amigo o amiga y os habéis dado cuenta de que estaba más pendiente de la pantalla de su smartphone que de la conversación que estabais teniendo?

Muchas veces veo parejas que están juntos, pero que cada uno está mirando en lugar de los ojos de la persona que tiene en frente, si tiene notificaciones, lo último que le han dicho en whatsapp o su timeline de Facebook. Grupos de amigos en los que el silencio sólo se interrumpe por el ruido del vibrador del móvil o el sonidito de un nuevo mensaje.

Vale que se haga un check in, una foto a la comida para Instagram o se twitee algo sobre el sitio en el que estás, pero hay momentos en los que hay que desconectar, estar pendiente de las palabras de las personas que te rodean, sus gestos y sus miradas. Esas cosas que un móvil no te puede dar, y que muchas veces no valoramos lo suficiente.

Para los que no son capaces de hacerlo por sí mismos, quizá necesiten algo como lo que nos propone la Cerveza la Polar en su última campaña de publicidad. Se trata de un inhibidor de frecuencias que anula las conexiones inalámbricas, ni wifi, ni 3G, ni 4G cuando se introduce la botella en él. Sin tecnología, tan sólo quedan personas, conversaciones y risas frente a una botella de cerveza.

Si aquí vendieran la Polar, ya tendrían una compradora fija. ¿Vosotros usaríais algo así?

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